La creación por Prometeo y Epimeteo

Érase una vez en tiempos de la antigua Grecia, que los dioses se fijaron en dos hermanos: Prometeo y Epimeteo para que estos crearan a los animales y también al hombre y así les dieran los recursos para su subsistencia.

Fue así como Epimeteo creó a los animales y Prometeo se encargó de modelar con mucho detalle a los hombres. Lo hizo mezclando tierra con agua y pensó en que estos debía ser semejantes a los dioses.

Luego Epimeteo planteó a su hermano que les daría cualidades a los animales creados. Y le dijo también que después que él hubiese terminado las cualidades, por favor que las revisara. Así pues comenzó su tarea.

  • A unos animales les dio fuerza, pero no les dio rapidez
  • A otros les dio rapidez pero eran débiles
  • A unos les dio como cualidad armas y a otros, alas
  • A otros animales les dio gran tamaño
  • A cada uno lo concedió un tipo de pelaje y los cubrió para que se protegieran del frío y del calor.
  • Para que pudieran moverse con facilidad por los terrenos diversos, les dio a unos cascos y a otros una piel bastante gruesa en sus patas.
  • Para su alimentación, a unos les dio el deseo de comer hierbas de la tierra, a otros les dio el gusto por las raíces y hubo especies a las que permitió que se quisieran alimentar con carne de otros animales.
  • Su idea era darle a cada uno cualidades específicas para que estos pudieran sobrevivir en el reino animal. No se nos puede olvidar que Epimeteo pensó en todo, incluso en cómo se fecundaría cada especie, por ejemplo:
  • A los animales que podían ser comidos por otros, les dio una gran forma de fecundidad, pues la idea era que ninguna especie desapareciera por este motivo.

Todo esto hasta aquí suena maravilloso, pero hay un detalle importante y es que  Epimeteo, se le pasó por alto dejar alguna cualidad para los humanos. Todas las cualidades las repartió y ¿ahora qué podía hacer?

Cuando su hermano Prometeo llegó para inspeccionar el trabajo realizado, se sorprendió al ver a todos los animales muy bellos y hermosos, muy equipados de pieles, cascos, cuernos, etc.

Pero, el hombre estaba allí desnudo, sin calzado, sin abrigo y sin armas para defenderse. Prometeo estaba preocupado, pues se acercaba el día en el que los hombres y animales debían poblar la tierra. Entonces, ¿qué darle a estos hombres para defenderse?

Entonces se le ocurrió una brillante idea:

  • Les concedió el fuego para que pudieran sobrevivir y les enseñó a respetar a los dioses.
  • Como los hombres eran semejantes a los dioses, pudieron articular sonidos, palabras y comunicarse
  • Estos inventaron sus viviendas, su propio vestido para protegerse del frío, con pieles de los animales que cazaban.
  • Aprendieron a obtener alimentos de la propia tierra.
  • Un cierto día Prometeo para favorecer a los hombres, sacrificó a un gran toro para ofrecerlo a los Dioses. Esta carne la dividió en dos porciones:
  • En una porción escondió la carne bajo una capa de huesos y tendones.
  • En la otra puso el resto de los huesos y los cubrió con apetitosa grasa.

Presentó ambas porciones a Zeus y lo dejó que este eligiera lo que comerían los dioses. Fue así como Zeus eligió la primera porción y Prometeo se quedó con la segunda, que era carne para los hombres.

Zeus al ver lo que había elegido y al verse engañado, les quitó a los hombres el fuego que Prometeo les había concedido. Esto le dio una vergüenza infinita a Prometeo, pues había defraudado a los hombres.

Entonces se le ocurrió ir al Monte Olimpo y robar a Atenea la sabiduría que ella tenía para las artes y robar a Hefesto el fuego de su forja. Fue así como los hombres recibieron este beneficio del conocimiento y los recursos para su subsistencia en la tierra.

Zeus se puso furioso por tal robo hecho por Prometeo y fue por ello que pidió a Hefesto que creara la primera mujer sobre la tierra. Hefesto rápidamente se puso a modelar con arcilla, una linda figura femenina y le dio por nombre: Pandora.

Pandora estaba creada y todos los dioses quedaron maravillados ante su belleza. Así, cada dios quiso dotarla de dones:

  • Atenea la dotó de sabiduría
  • Hermes le dio el don de la elocuencia
  • Apolo la dotó de habilidades para la música y
  • Zeus le regaló una hermosa caja, que se infería tenía grandes tesoros.

Zeus le dijo a Pandora que esta caja no debía abrirla jamás. A Pandora esto le causó mucha incertidumbre, pero prometió no abrirla.

Pandora con su caja en mano, fueron ofrecidos por Zeus a Prometeo, quien dudaba de Zeus y de su amabilidad. Por ello no aceptó los regalos. Sin embargo para no ofender a Zeus, le dio los regalos recibidos a su hermano Epimeteo y le advirtió que la llave de la caja debía resguardarla muy bien.

La belleza de Pandora enloqueció de amor a Epimeteo y este se casó con ella. Obviamente la dote de Pandora era la caja y Epimeteo la aceptó como tal.

Llegó un día en el que Pandora no aguantó más su curiosidad. Ella quería saber qué había dentro de la caja. Así que le quitó la llave a su esposo y procedió a abrirla.

Fue terrible lo que salió de la caja:

  • Enfermedades
  • Guerra
  • Terremotos
  • Hambre
  • Sufrimiento
  • calamidades

Pandora quiso cerrar la caja rápidamente, lo único que quedaba dentro era la esperanza. Por ello desde entonces esta ayuda a los hombres y mujeres de la tierra a soportar todos los males que se regaron por doquier.

Zeus le dio un castigo terrible por haber desobedecido: le dijo a Hefesto que encadenara a Prometeo a una roca en el Monte Cáucaso. Así lo hizo Hefesto y Allí donde estaba Prometeo llegaba un águila día tras día y se lo iba comiendo.

Pero recuerden que Prometeo era inmortal, lo que le comían le volvía a crecer cada noche. Este castigo debía durar por la eternidad entera. Pero al transcurrir treinta años, Heracles pasó por allí donde permanecía Prometeo Encadenado y mató a la terrible águila con su flecha.

Fue así como Zeus perdonó a Prometeo, pero le quedó la condena de llevar cadenas y la roca por toda la eternidad.

 

 

 

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