La historia de la vainilla

Hoy les contaré una hermosa historia que sucedió hace muchos años, habla sobre Xanath, una hermosa y dulce muchacha que pertenecía a una importante y poderosa familia de su ciudad. Su casa era un hermoso palacio en el que disfrutaba de todas las comodidades y lujos que se puedan imaginar.

Una hermosa mañana, Xanath, salió a pasear por el inmenso bosque y de repente vio frente a ella a un joven, alto y fuerte, que vivía en una pobre cabaña de madera. Su vida sencilla, no se comparaba para nada con la que vivía ella dentro del castillo, era como una vida de princesa.

Pero hay cosas incomprensibles que suceden en la vida, desde la primera vez que sus miradas se cruzaron, sintieron que eran el uno para el otro, nació entre ellos un bonito amor.

Cada mañana, Xanath buscaba una excusa para ausentarse del fastuoso castillo y encontrarse en un lugar escondido con su adorado Tzaraurin. Ese amor fue creciendo cada día más y deseaban estar juntos por siempre.

Pero tenían un problema, ella sabía que sus padres por nada del mundo aceptarían que alguien con la condición de Tzaraurin se casara con ella, alguien que no tuviera nada material que ofrecerle.

Por ahora, su única opción para disfrutar de su profundo y gran amor era verse a escondidas. Una tarde de verano, después de su encuentro de todos los días, Xanath, pasó frente a un templo muy importante de la región, ella caminaba cantando una hermosa canción y bailando de felicidad por todo lo que estaba viviendo.

Pero para su desgracia, uno de los dioses que viva en el templo la observó y quedó tan fascinado con su belleza, que también se enamoró perdidamente de ella. Ese dios era el de la felicidad.

Con todo su poder decidió seguirla, a pesar de lo esquiva que estaba ella, el Dios le dio alcance y le pidió que fuera su esposa, ya que estaba enamorado a primera vista.

Xanath asustada, rechazo de una vez la propuesta. Ella le dijo que su único y gran amor era Tzaurin, el chico pobre del bosque, pero el dios le insistió una y mil veces, le ofreció los más hermosos regalos y riquezas, pero ella siempre se negaba.

Hasta que el dios se cansó de pedir su amor, y ante la negativa se enfadó tanto que la amenazó que algún día se iba a arrepentir de haberlo rechazado y tratado tan mal.

Xanath regresó corriendo a su fortaleza intentando olvidar aquel feo episodio. El dios en medio de su furia, envió a un mensajero con una invitación al padre de la princesa para que lo visitara en el templo, el padre se sintió muy feliz de aquella invitación y poniéndose sus mejores galas asistió a la cita.

Quería ganarse su confianza y lo trató de una manera muy amable y lo colmó de regalos, joyas y dinero, pero antes de despedirse, le pidió la mano de su hija. Muy emocionado y sin consultar a su hija no lo dudó ni un momento y le prometió que su hija sería su esposa.

A la mañana siguiente, el dios se presentó en el castillo y el papá de Xanath lo recibió con mucha emoción, pero cuando ella lo vio casi se desmaya de la impresión, y desesperada se puso a llorar al saber lo que había prometido su padre.

El dios con su mal carácter se enfureció de tal manera que la comenzó a maldecir, levantó su mano y le lanzó un poderoso hechizo. La transformó en una preciosa flor amarilla de un olor muy suave y especial.

La historia de la vainilla

Esa suave flor es la conocida vainilla, desde ese momento se encuentra en muchos lugares del mundo. Es utilizada para darle aroma a los sabrosos postres y helados que tanto nos gustan.

Ahora cada vez que comas un delicioso postre, acuérdate de la hermosa historia de Xanath

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